miércoles, 24 de noviembre de 2010

Crónica de una muerte anunciada

Afiche de "Crónica de una muerte anunciada"

'Siempre soñaba con árboles', me dijo Plácida Linero, su madre, evocando 27 años después los pormenores de aquel lunes ingrato. Santiago Nasar se levantó a las 5.30 de la mañana, el día en que lo iban a matar, para esperar el buque en que llegaba el obispo, Había soñado que atravesaba un bosque de higuerones donde caía una llovizna tierna, y por un instante fue feliz en el sueño, pero al despertar se sintió por completo salpicado de cagada de pájaros.
García marquez(Crónica de una muerte anunciada)

No hay comentarios:

Publicar un comentario